Rocío Ramírez es paramédico y, al mismo tiempo, mamá.

Aguascalientes, Ags. A bordo de una ambulancia, Rocío Ramírez de Lira, paramédico de profesión, ha servido a la gente de Aguascalientes por más de 7 años, realizando labores de primeros auxilios y brindando atenciones médicas para salvar vidas.

A sus 30 años, Rocío es jefa de guardia del turno matutino del departamento de paramédicos en el Ayuntamiento de Aguascalientes. Día con día, durante 8 horas emprende su labor con gran vocación, junto a 8 compañeros profesionales de la atención prehospitalaria.
De manera simultánea, realiza la labor de ser mamá.
Rocío dio a luz a la pequeña María Fernanda un 27 de septiembre, fecha en la que, de acuerdo a su testimonio, conoció su otra vocación y la máxima expresión del amor. Ahora “Marifer” tiene un año de edad, y es su motor y fortaleza para ser mejor todos los días.
“El ser paramédico me ha dejado mucho que aprender, pues valoro ahora más el hecho de existir; en este oficio eres testigo de la vida y la muerte en un mismo momento. Pero el ser madre es la mayor expresión de amor, es mi razón de vivir”, dice Rocío.
Ella narra que, dentro de los servicios que ha brindado a la ciudadanía, ha tenido la experiencia de recibir en sus brazos a pequeños recién nacidos, lo cual le ha dejado aún más satisfacción, pues de esta forma ha confirmado el cariño incondicional de las madres hacía sus hijos, aun antes de nacer.

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